Por: Sandra Espinar Bernabé.
Y así terminó nuestra historia de amor
como alguna vez la imaginé
en medio de un abrazo casi eterno
en medio del perdón
y miradas de sosiego.
y miradas de sosiego.
Aflicción vana es lo que hubo,
tiempo lanzado al viento,
vida no vivida.
tiempo lanzado al viento,
vida no vivida.
Vestido de orgullo nos cubrió
miradas que siempre se buscaron
en medio de la noche
en medio de la gente
en medio de esta vida
y no se hallaron.
Hasta hoy...
Hasta hoy...
después de haber escrito ya
otras historias
otros tiempos,
cientos de universos.
otros tiempos,
cientos de universos.
Por un instante, el tiempo no pasó
panacea para este sentimiento inconcluso
que se quedó en el aire
aletargado,
disperso,
abandonado,
latente.
disperso,
abandonado,
latente.
Ahora puedo mirarte,
leerme en tus ojos
y, al fin, decir adiós.
leerme en tus ojos
y, al fin, decir adiós.
Ahora puedo perdonar
por siempre tu ausencia
por siempre tu ausencia
Ahora, agradezco lo vivido
Ahora, se esfuma tu huella en el camino
cual espuma de ola gigante que desliza la orilla.
cual espuma de ola gigante que desliza la orilla.
Ahora, persigo y construyo solo el mío
Ahora, soy libre.
Y tú?...