REFUGIO INFINITO
Por Sandra Espinar Bernabé
Abrí
los ojos y te vi.
Desde
ese momento lo supe:
serías
lo más grande que conocería,
fuerte, con un coraje descomunal
y
hasta inconcebible.
Te
he visto sacar uñas de unas manos ya rotas
y adormecidas de tanto batallar
y adormecidas de tanto batallar
por
el cansancio sin tregua de seguir viviendo
en
contra del tiempo
en
contra del frío
del
hambre
del
sol.
Impensable
saber que ese cuerpecito frágil y pequeño
podía
cargar el mundo entre sus brazos.
Erigirse
una y otra vez desde la grandeza de su alma.
Y
todo por tus SEIS…
Mamá,
refugio infinito
brazos
tiernos en los que ya nunca se siente la zozobra
ni
frío, ni miedo.
Si
algo me enseñaste, fue a ver el mundo
como
escenario IRREMEDIABLE para la lucha,
que
no hay mañana sin presente batallado.
… Tu único soporte fue el rostro de los SEIS...tus SEIS.
… Tu único soporte fue el rostro de los SEIS...tus SEIS.
A
la llegada de los días negros, algo pasó
en
medio de nuestras vidas,
algo
que lo cambió TODO,
que
nos cambió a todos
fueron
algunas batallas perdidas, como no.
Caminamos
por la vida buscando y procurando el bien común
Todo
sea por tus… CINCO
Sí, CINCO
Ya no somos SEIS, y eso nos partió la vida a todas.
Sí, CINCO
Ya no somos SEIS, y eso nos partió la vida a todas.
Mamita,
aún recogemos nuestros pedacitos lanzados al viento.
Cuando
al fin reconstruyamos nuestro ser,
cuando
al fin seamos el TODO que fuimos,
nuevamente
seremos SEIS,
Para
siempre SEIS.