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domingo, 9 de febrero de 2020

A ti, D.H.E.


No desmayes en tu lucha
la vida ha de sostener tus manos
la vida ha de sostener tus pies,
tus pies fijos a tierra esperanza
la vida ha de sostener tu corazón.

La VIDA, niño, es la que nos sostiene.

Aun cuando desprendernos de ella queremos. 
Al tocar fondo, no queda más que salir, dicen
No hay otra  alternativa más, 
que emerger del infierno

del abismo
plagado de demonios
propios ,
ajenos,
demonios al fin. 

Si me lo permites, también puedo sostener tu mano,
tu corazón, tus miedos...
pero necesito tu fuerza y convicción para la lucha
si tú quieres, lo conseguiremos
si tu quieres escalarás a la cumbre
 de una paz desconocida hasta hoy.

No soltaré tus manos
no sueltes las mías 
no sueltes las tuyas
no sueltes la vida

Ella te espera, recién... pero te espera.


Soledad







Soledad no eres ya de noche
ni de día ni de tarde
soledad, fuiste una vida
soledad, estás en todas partes

A veces despreciada,
otras, deseada

La verdad es que eres necesaria:
soledad de día para respirar 
soledad de tarde para nostalgiar
soledad de noche para sucumbir...

 Entre almohadas y canciones
 oídas desde adentro.


El tiempo





Y el tiempo tirano, siempre ofendido,

acelera sus azotes en las manijas del reloj.
Tirano el tiempo roído
tirano el manto caído
tirano  los ojos sombríos
tirana la noche
la luna
los lirios

Quien dijo que todo lirio resurge
quien sabe de Lirio herido de muerte
quien sabe si Lirio no quiere luchar